No dirás falso testimonio ni mentirás

Publicado en por jhoselyn santos



En este mandamiento se prohibe la mentira y se manda respetar la buena fama del prójimo.

Debemos amar la verdad, porque Cristo es la verdad y El nos enseñó que la Verdad nos hace libres y nos santifica.

Recuerda que a ti no te agrada ni quieres que te engañen ni que hablen mal de ti, pues tu tienes que amar al prójimo como a ti mismo, y por tanto no mientas ni hables mal de nadie, ni le quites la buena fama, porque esto lo prohibe Dios en este mandamiento.

El chismear puede ser pecado de murmuración.

El octavo mandamiento de la Ley de Dios prohibe: atestiguar lo falso en juicio, calumniar al prójimo, decir cualquier clase de mentira, murmurar, juzgar mal del prójimo, descubrir sin motivo sus defectos, y toda ofensa contra el honor y la buena fama de los demás.

Las ofensas en contra de la verdad por palabras o hechos expresan un rechazo al compromiso con la rectitud moral: son infidelidades a Dios y, en este sentido ponen en peligro las fundaciones de la alianza.

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:

Comentar este post